Cómo crear una rutina de estudio diaria que dure
Una rutina de estudio diaria te mantiene aprendiendo después del primer mes, cuando se pasa la emoción. Cómo hacerla pequeña, fija y difícil de saltar.
Una rutina de estudio diaria es un rato pequeño y fijo cada día en el que trabajas tu idioma. Importa más que cualquier método, porque un método que usas a diario gana a uno mejor que usas cuando te apetece. Lo difícil no es empezar. Lo difícil es seguir en el segundo mes, cuando ya se ha pasado la emoción del principio.
Una rutina de estudio pequeña #
Elige un tiempo tan corto que no puedas discutirlo contigo: un cuarto de hora, o incluso diez minutos. Los días buenos harás más. Los días malos harás al menos el mínimo, y el hábito sobrevive.
Únela a algo que ya haces #
Engancha el estudio a un momento que ya forma parte de tu día: el primer café, el viaje en autobús, el paseo con el perro. «Después de servirme el café, hago mis tarjetas» es un plan. «Estudiaré por la mañana» es un deseo.
Planifica la semana, no solo el día #
Da a cada día de la semana un tipo de práctica, para no perder tiempo decidiendo:
| Día | Práctica |
|---|---|
| Lunes | Tarjetas con repetición espaciada |
| Martes | Un capítulo de una lectura graduada |
| Miércoles | Repasar tarjetas |
| Jueves | Hablar con tu pareja de intercambio o hacer shadowing con una grabación |
| Viernes | Repasar tarjetas |
| Fin de semana | Algo divertido: una película, una canción, una receta en el idioma |
Apúntalo donde lo veas #
Cuelga un calendario en la pared y tacha los días en que estudies. Una cadena de cruces cuesta mucho romperla. Si fallas un día, no falles dos.
Mide el progreso por lo que sabes hacer #
Los niveles de A1 a C2 del Marco Común Europeo de Referencia describen lo que sabe hacer quien aprende en cada etapa. Lee esas descripciones cada pocos meses y verás hasta dónde te ha llevado tu rutina de estudio.