Cómo organizar un intercambio de idiomas que dure
Un intercambio de idiomas te une a alguien que habla la lengua que aprendes. Cómo encontrar pareja, repartir el tiempo y no dejarlo.
Un intercambio de idiomas es un encuentro entre dos personas que quieren aprender la lengua de la otra. La mitad del tiempo habláis en un idioma y la otra mitad en el otro. No cuesta nada y ofrece algo que ninguna aplicación puede dar: una persona real que espera tu respuesta.
Busca a alguien con tu mismo objetivo #
Busca a alguien que hable tu idioma más o menos tan bien como tú hablas el suyo. Si uno de los dos va muy por delante, la conversación acaba en la lengua más fuerte. Los centros culturales, las universidades y las bibliotecas municipales organizan a menudo tardes de intercambio. El Goethe-Institut y el Instituto Cervantes anuncian actividades en muchas ciudades.
Antes del primer encuentro, poneos de acuerdo en tres cosas: cuánto dura, cada cuánto os veis y cómo os vais a corregir.
Reparte el tiempo del intercambio de idiomas #
Usa un temporizador. Media hora en un idioma y media hora en el otro. Sin temporizador, siempre gana el idioma que resulta más fácil.
En tu mitad, hablas tú casi todo el rato. En la mitad de tu pareja, escuchas, preguntas y ayudas. Ser buen ayudante es la mitad de lo que hace que tu pareja vuelva.
Los intercambios que duran son aquellos de los que los dos salen un poco cansados y un poco contentos.
Lleva un tema, no un guion #
El silencio es la razón principal por la que un intercambio de idiomas se apaga. Lleva cada vez un tema pequeño: una foto de tu semana, una noticia, una receta. Apunta tres palabras que quieras usar. Después deja que la conversación vaya a donde quiera.
Si quieres sonar más natural, practica a solas entre encuentros con la técnica del shadowing.
Corrige con amabilidad #
Corrige solo lo que impide entender. Los errores pequeños apúntalos en un papel y repasadlos al final. Quien interrumpe cada frase se queda pronto sin nadie con quien hablar.
No dejes el intercambio de idiomas #
Quedad cada semana a la misma hora, para que el intercambio sea parte de la semana y no un plan más. Si una semana viene cargada, quedad veinte minutos en lugar de cancelar. Un encuentro corto mantiene el hábito. Nuestro artículo sobre una rutina de estudio diaria explica cómo encajar la práctica en el trabajo.